Saturday, 15 December 2018

El 23 de marzo del 76 cuando se fueron a dormir estaba Isabelita. A la madrugada se llevaron al tío Francisco. 
Se rumoreaba que iba a haber un golpe, me cuenta el tío esta noche. Apenas un puñado de veces escuché el relato de como cómo fue esa noche. Yo me enteré a los 16 años de esto. Una vez en mi cumpleaños (o el de papá capaz) hace un par de años, acá en el comedor de casa, mis tíos maternos y paternos cruzaron recuerdos.

No me acuerdo si era mi mamá o si la tía Cristina me dijo que no podía ni ver la presentación de CQC que eran ellos en un sótano y venía la policía tipo brigada a las patadas. Así entraron a buscar a mi tio a casa. El abuelo los escucho y no abrió la puerta porque una de las cosas que gritaban era "baja de ahí". Era a Rubén, el entonces novio de Mabelita, la hija de mi madrina, la vecina de al lado, que cuando vieron venir a los autos y frenar en la puerta entraron, y el se subió al techo y se puso a mirar fumando se un pucho. De eso mis tíos se enteraron más tarde. En ese momento los milicos rompieron un par de placas del portón de madera para entrar. Mi vieja y la tía Estela. No,  la tia Estela ya se habria casado) dormían en la última habitación, y mi mamá tenía dólares guardados porque estaba ahorrando con mi papá (se casaban en diciembre de ese año). El tío Francisco dormía en la pieza siguiente, en la cama de al lado el tío Toni, que era adolescente. A los dos los sacaron de la cama con un chumbo en la cabeza. Se llevaron libros (porque eran rojos) y se afanaron varias cosas. A Ruben lo hicieron bajar del techo ahí nomás hacia el patio de la casa de mis abuelos, y le dieron un par de golpes. Después supieron que el padre de Rubén, que vivía en la otra cuadra, venía armado porque pensaba que eran ladrones, y los milicos le robaron el arma y también le pegaron.
El lunes siguiente apareció el tío Francisco. Los detalles de eso los recuerdo de la charla aquel día en el comedor de mi casa hace un par de años. Los llamo por teléfono a la casa de la vecina que tenía telefono y lo fueron a buscar. Estaba sucio (Sucio) y hablo poco y nada de lo que pasó esa semana. Se lo respeto. Tanto que yo escuché del asunto por primera vez 20 años después. Esa noche también me dejan grabado a fuego un recuerdo que no viví: una mujer vino a golpear la puerta y llorando de rodillas le rogó a mi abuela Anita que le dijera como había hecho, a quien quien había llamado para que le devuelvan al hijo.
Lo que me entero hoy es que volvieron a buscarlo unos meses después. Eran policías de civil y dijeron que eran de la 3era, que se quede tranquila mi abuela que era por averiguación de antecedentes nomás. También revisaron un poco. Abrieron una bandera roja y la devolvieron cuando vieron que decía CAI. En medio de esto llega Hugo (el que después se casó con la tía Moni). Hugo los conocía de la pizzería y después le dijo a mi abuela que no eran de la 3era, eran de la 1era. El estudiaba y los canas le dicen que es inteligente. El tio Francisco volvió a la noche, frazada en mano. Tampoco dijo mucho. 
El tío Toni me dice que años después se leyó el Nunca Más prestando atención a las fechas de los casos documentados. Los secuestrados esa noche son los que mayoritariamente volvían. Los casos documentados de desaparecidos fueron secuestrados más adelante. 

El tío iba a reuniones de un partido nosequecosa socialista (que partido era fue motivo de discordia ese otro día en el comedor de mi casa). No importa.

Está noche, en el patio de casa, post plancheta a las brasas, el tío Toni nos cuenta que durante años escuchar frenadas de auto hizo que se le parara el corazón.

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